Los sellos postales son ya casi un anacronismo, pero como los relojes de agujas, los lápices o los libros en papel 😉 nos gustan porque son bonitos. Como los cachorritos.

El primer sello que se emitió en España lo imprimió Correos y Telégrafos en 1850, pero durante medio siglo los sellos tan solo mostraban la efigie de la persona gobernante. Es en 1905 cuando los sellos comienza a usarse como reflejo de la cultura, y así se emite el primer sello sin la cara de una reina o un rey, un sello commemorativo del tercer centenario de la publicación de la primera edición de El Quijote de la Mancha. Y así comienza la relación de la filatelia y la literatura.

Pero tampoco nos entusiasmemos: hay muy poquitos sellos españoles dedicados a la literatura.

Dentro de las series diferentes a la básica (la de la cara de quien manda más), se creó en 1931 la serie Personajes, que a pesar de su nombre, no está dedicada a políticos.

Tampoco a personajes de novela, pero no desesperes, porque sí incluye a quienes crean personajes en la literatura. Dentro de esta serie, la que más sellos ha producido y que todavía se emite, nos encontramos en 2007 a las escritoras Carmen Conde y Rosa Chacel:

En 1970, mientras nacía Care Santos y había una fuga radioactiva en Madrid (no decimos que haya relación entre ambas noticias; pero es muy sospechoso, eso sí) se emite, dentro de la serie Literatos españoles, un sello dedicado a Concha Espina:

Otras escritoras han tenido su sello en diferentes momentos, como Rosalía de Castro en 1968, Emilia Pardo Bazán en 1972 y Carolina Coronado en 1977:

En la serie Personajes en 2008 tenemos tres, no uno, no dos: tres sellos, dedicados a las escritoras: Carmen Martín Gaite, Zenobia Camprubí y María de la O Lejárraga.

Y al año siguiente Mercè Rodoreda:

Y después de 2009… nada. Ya no hay más escritoras. Bueno, sí, escritoras hay, lo que no hay es sellos de escritoras.

Aunque tampoco hubo muchos más antes, la verdad sea dicha; además de las que te hemos mostrado ha habido sello para Gertrudis Gómez de Avellaneda, María Zambrano, Victoria Kent, Clara Campoamor, María Moliner, Cecilia Böhl de Faber, Concepción de Arenal y Santa Teresa de Jesús. Pero en el caso de Gertrudis Gómez de Avellaneda y Carolina Coronado, los sellos estaban dedicados al pintor que las retrató (así que es un poco trampa) y de Santa Teresa de Jesús ha habido más de un sello, pero a veces eran para conmemorar cuestiones religiosas y no tan relacionadas ni con ella ni con sus escritos. Algo parecido ha pasado con Victoria Kent y Clara Campoamor, celebradas básicamente por sus logro políticos.

¿Sabías que tenemos una colección de sellos? Estos y otros más de escritoras, en nuestro tablero de Pinterest

Probablemente estés diciendo: «vale, muy pocas escritoras han tenido su sello, pero ¿no hay sello de Ana María Matute?». La respuesta es no. Pero tiene su lógica. Bueno, para los de correos la tiene.

Resulta que no se hacen sellos con la cara de gente que está viva ¿por qué? Vete tu a saber; igual les parece que ver tu propio sello en vida te haría tanta ilusión que se te subiría al cabeza. Y ya sabemos que correos está aquí para velar por la humildad de la población (si no lo hacen ellos ¿quién lo va hacer? ¿eh?).

Sea como fuere, Ana María Matute ya se nos ha ido, así que ahora queda esperar a ver si correos nos regala un sello dedicado a una de las grandes y, de paso, añade a alguna otra, que va siendo hora.

¿De qué escritora te gustaría que hubiese sello?

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